Medicina y Salud

XXVI – La locura es la sanidad travestida de felicidad y placer

Publicado por Bill Braga
Data da publicação: 02/12/2022

El rechazo de mis supuestos amores, Fernanda y Mal, me lanzó a una isla de aislamiento. De a poco, ni siquiera las salidas me satisfacían más. Veía con monotonía aquellas conversas fútiles y banales que mis amigos y los hombres y mujeres comunes llevaban. Al final, ¿de qué valía la vida sin amor? Nada. Un vacío inmenso se adentraba en esa época en mí ser. Era el vacío de amar, la necesidad constante del amor como ...

XXV – Metamorfosis

Publicado por Bill Braga
Data da publicação: 02/11/2022

Las salidas eran una forma de socialización. Pero al mismo tiempo se reflejaban en mí mis mayores miedos y angustias. El miedo a la soledad. Los reflejos de los medicamentos. Los efectos colaterales eran terribles. Ir al baño era un desafío. Yo, mi órgano genital enfrentando aquel urinario, era como si mis fantasmas se colocasen allí. Y no salía nada. Y yo iba poniéndome más tenso, y no salía el líquido con los excr...

XXIV – Yo, cazador de mí

Publicado por Bill Braga
Data da publicação: 08/10/2022

Y acá estoy, nuevamente expurgando mis dolores, pos-Pinel, aconteció de nuevo. Pero calma, antes de contar todo lo que pasó en esta nueva crisis, o arrebato, como les gusta decir a los hombres de blanco, les debo contar la mitad. El Entre, el todo, que aconteció entre estas dos internaciones. Entre el abrir de esa puerta, en que mis ojos lagrimeaban al ver la libertad, y hoy, que me encuentro nuevamente “preso” en casa...

XXIII – Antes y Después de la Pinel

Publicado por Bill Braga
Data da publicação: 16/08/2022

  ¡Cómo fingen los locos y poetas! Pessoa tenía razón. Fingiendo contar los dolores, fingen expurgarlos, fingen adecuarse, fingen hacerse mediocres. Y todos, inclusive ellos, llegan a creer en el fingir, mero artificio de retórica, mera creación. Pero al fingir, no es que los dolores se evaporen, en la catarsis del contar, aunque sea fingido, del recontar, pós-escrito, el alma inquieta, la bipolaridad del ser, las ...

XXII – Resistir al Dominio Psiquiatrizante

Publicado por Bill Braga
Data da publicação: 15/07/2022

No hay nada más para decir sobre la monótona monotonía de los días de cárcel en esta clínica. Ni la guitarra, ni el hecho de haber conocido a Fernanda, nada aplaca el dolor de estar… Porque no es el dolor de ser o de existir, sino el dolor de no poder ser plenamente, de existir como un ave con alas cortadas y cadenas prendiendo las patas. Sin hablar de las rejas de la jaula que evitan cualquier mínimo intento de v...

XXI – Necesidad de enamorarse

Publicado por Bill Braga
Data da publicação: 09/06/2022

Abro mis ojos y una vez más la escena se repite: Valeria acostada en la  cama a mi lado, yo en el suelo, en el mismo cuarto, la misma TV, las mismas puertas. Cómo eran igualas aquellos días que porfiaban en no pasar dentro de la clínica prisión. Ya no aguantaba más la monotonía, más de lo mismo. Más encima yo ya había salido, había respirado los aires de la libertad por poco tiempo, hasta que me encerraron nuevamen...

XX – Una Bomba de Tiempo Ambulante

Publicado por Bill Braga
Data da publicação: 26/05/2022

Aquí en la Pinel los días son casi siempre iguales, a pesar de que todas las locuras, posibles e imposibles, están reunidas en un mismo lugar. Normalmente despierto con mi colchón en el suelo para evitar los terribles dolores de columna. Miro hacia arriba y a mi lado está: o la melancólica Valeria, o la cariñosa Sandra, compañeras que se turnan en velar mis sueños nocturnos. Rápidamente colocamos mi colchón en la ca...

XIX – Flashes y Partidas de Buraco

Publicado por Bill Braga
Data da publicação: 18/05/2022

  Al paso que cuento de la llegada en la Pinel, todavía me encuentro cautivo en esta simpática clínica. En medio de Sandras, Valerias, Danieles, Mónicas, Fernandas, y tantos otros compañeros de jornada. Unos que se fueron, otros que se quedan. Y yo que ya estuve afuera, volví, y no sé cuándo saldré nuevamente. Sólo me resta escribir, y la única forma de no dejar adormecer el potencial revolucionario dentro de m...